Creo que me veo hermosa. Si me vieras...
Cuando estuve mucho tiempo recostada en la cama, naufragando entre las sábanas en horas de no dormir, de repente aparezco en los afueras; tendrías que verme, me veo hermosa.
Mi pelo suelto, peinado al natural, con sus ondas relajadas, de un brillo extasiado... Deberías verme...
Luego de tantas horas de escondites, deberías verme cuando aparezco luego; invito a que se sienta mi aroma y me respires... Huelo a soñadora.
Deberías verme, mis mejillas rosadas como nunca en el día contrastan con mi piel algo más pálida que siempre. Y mis ojos, profundos y brillantes...
Deberías verme...
¿Quieres dormir hoy conmigo?
miércoles, 27 de junio de 2012
martes, 19 de junio de 2012
Te vi en el tiempo
Materiales.
Objetos.
Masas.
Estilos de vida materializados en plástico,
estaño,
redoblantes
y rock and roll.
Besos mojados de recuerdos que pasaron en la vida curtiendo su piel.
Noches nubladas de nubes de tabaco
y un poco de Ron;
cara arrugada por el ácido del limón,
por lo ácido de la vida que lo golpeó.
Objetos.
Masas.
Estilos de vida materializados en plástico,
estaño,
redoblantes
y rock and roll.
Besos mojados de recuerdos que pasaron en la vida curtiendo su piel.
Noches nubladas de nubes de tabaco
y un poco de Ron;
cara arrugada por el ácido del limón,
por lo ácido de la vida que lo golpeó.
viernes, 8 de junio de 2012
Platónica
Ella solo ella
fugaz un instante
El encierro y la muchedumbre
Cuesta respirar
Cuesta moverse
No hay poesía en cientos de personas
Saltando y bailando
Amontonados en el ruido
Pero la hay en ella
Un momento tan efímero
Solo se puede ser recordado siempre
Ella pasa caminando
Por un breve momento nos vemos
Y desaparece en la multitud
Un paréntesis en la gran masa de sonido
Una brevedad de silencio
Unos ojos verdes en los que me perdí
Y aun hoy no he podido salir.
Escrito por: Manuel Geraldo
miércoles, 30 de mayo de 2012
¿Sintetizando?
Si escapamos, si corremos.
Si nos deslizamos y nos perdemos.
Si goteamos nos desperdiciamos.
Si escondemos, si mentalizamos.
Si nos mareamos, nos marean.
Si vocalizamos, si nos silencian.
Si aullamos, si silbamos.
Que si nos idealizamos, nos olvidamos
que si después de tantos de éstos,
condicionamos después de ello,
mucho después de ello
que nos acordamos que sentimos.
¿Y qué queda después?
Entregarse a los sentidos.
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