domingo, 26 de agosto de 2012

Te quiero y nada más

Te quiero y nada más, no hay nada más.
Sólo siento eso y es lo que te despremio
no me pidas más.
No puedo darte más de lo que me pasa dentro
no hay forma en este Mundo de combinar
la forma de mi sentir con mi forma de vivir
contigo.
No hay donde pueda tocar y convertir en verdadera
cada acción que te mereces de mi por hacerme así de feliz.
Yo creo en ti
tanto como creo en lo auténtico de lo que siento;
pero no se como querer
quererte a ti.
Este sentir me hace cada vez más indestructible
cada vez más fuerte para hacer lo que mejor me sale

desertar en lo amores y acertarle al dolor
que existe en tu interior
gracias a mi.

Creo en este dolor mas de lo que creo en mi
sino
no habría
no tendría forma de saber si es autentico mi querer.
No alcanzarían las personas
tal vez sí los relojes para marcar el tiempo
y mostrarte que al final
tan malas no estaban las cosas,
solo se trataba de mi
no sabiendo cómo querer.

martes, 31 de julio de 2012

¿Sabrá donde están sus pies parados?

Estás en la sima.
La sima de todo y de todos.
Casi, nos pisas las cabezas.

Estás en la sima.
Por sobre todo,
por sobre las ruinas y las reliquias.
Es su esqueleto el que pisas,
el de la historia que jamás se contó,
esa que nadie oyó y se encuentra a tus pies.

Miran tus ojos lejanos.
Sabe Dios que estás pensando...
Te miro mirar y así mis ojos van más allá de lo que ven
y de lo que creen poder descifrar
de tus miradas de tus posturas de tu caminar de tu despliegue.

Dejaron tus pies las huellas en aquel camino que jamás fue marcado en el mapa.
Estás a la deriva, en la cornisa de un Mundo que espera el regreso.
Miras lejos, muy lejos..
Y hasta ahí llegan mis ojos a leer,
sabrá Dios qué cruza tu cabeza en ese instante de inmensidad.

No lo sabes, no lo sé,
nadie sabe como creer.
Hoy solo leo una imagen
una foto
esa que capturó el tiempo, lo detuvo
y te mantuvo allí,
intacto de por vida.

Parece que,
aunque el tiempo se detuvo,
todo su alrededor se mueve.
Maravillosa mano que lo retuvo.

Y sigues ahí..
Parece que allí te quedas y allí te dejo.
Hoy no quiero verte y ya ni te recuerdo del último instante que nos vimos,
es por eso que te elijo así
con la mente en el cielo
tan disperso
oliendo la inmensidad en la fría cumbre que te eleva de mis entierros.



miércoles, 27 de junio de 2012

¿Empatía?

Ella no sabe que dormimos juntos cuando queremos compartir nuestra soledad.
Ella no sabe que soy yo con la que derramas palabras que nadie te quiere oír decir.
Ella no sabe que soy yo a la que escupes cuando tus palabras quieres liberar,
no sabe que estoy cuando no quieres estar más y solo quieres escuchar.
O cuando quieres realmente ser escuchado y poner la mirada y tu cabeza nula
y solo respirar.
Ella no sabe que conmigo gritas en silencio y descansas en mis brazos.
Ella no sabe que estoy cuando me quieres dejar tu soledad.
Si ella supiera cuantos suspiros te escuché guardar
cuando ni a mi me los dabas.
Si supiera que callamos lo mismo,
que nos mentimos en la cara y aun así nos seguimos viendo...
Si supiera que somos indispensables el uno al otro
aunque escondemos tu vida muchas veces de la mía
y ni te dabas cuenta
que tan cerca nos mantiene todo...
Ella no lo sabe
tu no lo sabes
y yo no lo sé;
pero vivimos en un mismo camino
la misma sintonía que es solo nuestra
porque ambos la creamos,
sin pensarlo ni imaginarlo,
pero nos pertenece y aunque queramos desprendernos
con carne y hueso de lo que nos mantiene unidos,
lo sabemos
ninguno a podido aún
aferrarse a otro tren
y escapar.
Ella no sabe cuantas veces la has nombrado y te has confesado,
si lo supiera, no me gustaría ver su rostro.
Pero si ella supiera que sé de ella
así como sé que sabe de mí,
sería capaz de oírla hablar de mi
así como le hablaría de ella misma;
creo
nos llevaríamos reacciones perpetuas de tu vida misma
y naufragaríamos en especulaciones de querer saber
que será de nuestras vidas en tu vida,
misma de llevarnos a donde quisieses
y dejarnos extasiadas como si jamas pudieramos olvidarlo olvidarte.

Me vi en el espejo

Creo que me veo hermosa. Si me vieras...
Cuando estuve mucho tiempo recostada  en la cama, naufragando entre las sábanas en horas de no dormir, de repente aparezco en los afueras; tendrías que verme, me veo hermosa.
Mi pelo suelto, peinado al natural, con sus ondas relajadas, de un brillo extasiado... Deberías verme...
Luego de tantas horas de escondites, deberías verme cuando aparezco luego; invito a que se sienta mi aroma y me respires... Huelo a soñadora.
Deberías verme, mis mejillas rosadas como nunca en el día contrastan con mi piel algo más pálida que siempre. Y mis ojos, profundos y brillantes...
Deberías verme...
¿Quieres dormir hoy conmigo?