Y vemos las fotos de los que se abrazan, de los que se quieren, de los que se aman.
¿Y qué hacemos cuando vemos las fotos y nace en el fondo, un sentimiento raro, cuando al recordar, nos vemos a nosotros mismos...?
¿Dejamos que nos invada, que nos llene, que nos haga sentir vivos y que se vaya con una sonrisa en el rostro?
¿O tal vez, dejamos que nos llene de esos recuerdos que alguna vez fueron hermosos y que nos traiga el rencor, el dolor de lo que no fue, la angustia y la tristeza, la desolación y más dolor?
¿Qué hacemos?
¿A dónde vamos?
Estamos tan al límite de todo que un instante puede derrumbarse todo eso que intentamos sanar y dejar, que solo marche con una normalidad extasiada.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Volvió a quedar pendiente
No hay más que decir. Vivir el recuerdo pero que late en la mente como la incandescencia que jamás deja de persistir. Late como un corazón independiente que no bombea sangre.. Solo el líquido recuerdo de algo que marcó, no una herida.
Búsquedas y búsquedas, y preguntas que no se responden y cosas que jamás encuentras. Tal vez llegan tarde, o llegan y no las sabemos reconocer; ciegos por costumbre.
Y llegaste otra vez y otra vez y otra vez.. Estos recuerdo pesados e intolerantes, depende el ánimo. ¿Y qué hacemos? Bueno, nada, vivimos. Vivimos hasta que llegan las circunstancias, los hechos, esos días que te cambian un poco la marca de existencia cotidiana del sobrevivir y que te desestabilizan un poco jugándole al equilibrio un turno sospechoso de trampas.
¡Y ya basta! Si me alcanza con la cabeza y ahora quieres con tu mirada, ni hablar si llegan tus manos, las suaves caricias, los gestos que vienen con el aire.. Y ni hablemos de los besos y los abrazos que una vez supimos dar... Que alguna vez me fueron a quedar, flotando en mi enredo y que le quedan pendientes a mi vida. Y finalmente, todo se transforma, en un instante que se volvió eterno, pero que dejó de ser lo que era. No es más un pendiente, pero a cambio, me trajo otro asunto.. Y volvió a quedar pendiente.. Volvimos a quedar pendientes; otra vez.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Títulos posibles: Así como la Luna; Efecto Luna; Efecto lunar
Es como una mar inquieto mis días.
Esos que encuentran lugar por todos lados y que se mueven en olas mucho más que constantes sin luna. Pero cuanto más se abre paso la tormenta, es cuando más se abren paso los rayos del Sol, buscando algo en ese mar que quiere evaporarse hacia el cielo.
Siendo un día más que pesado e incontenible y ruego que esto termine para encontrar mi orilla.
Y apareció la luna. Más mágica que nunca logró calmar lo que no encontraba paz ni rumbo, y es así como dio lugar a mi vida su anestesia hoy, aunque ya me haya acostumbrado a su larga ausencia, no creo ni he encontrado quién le de la calma a mis ideas; y aunque he querido ocultar toso esto, ya ven, no hay forma.
No habrá quien como su aroma, sus palabras, sus manos, sus pies, su caminar, sus ojos, su mirar, su corazón, su latir, su alma, su sentir, su cabeza, sus ideas, sus brazos, sus abrazos, su ser, su calma al mio, mi ser.
Mi vida, su vida, se alcanzaron y ya jamás se desenlazaron.
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